La cónsul de Argentina en el municipio fronterizo de Villazón (Potosí), Reina Sotillo, informó a la red Erbol que en los primeros días de julio ocho niños bolivianos fueron rescatados de fincas argentinas donde eran explotados.
Según la nota publicada en su web, las víctimas trabajaban en fincas de pequeñas aldeas de Sauce Guacho, situada a 35 km al este de La Quiaca (provincia Jujuy), donde se evidenció que existe «cooptación y traslado altamente irregular» de niños, niñas y adolescentes.
Sotillo explicó que los tratantes son de diversas nacionalidades y someten a los menores a explotación en las áreas agrícola y textil. «Es así como se coopta niñitos, niñitas, adolescentes con promesas de trabajar entre dos a tres meses», explicó.
De acuerdo con las investigaciones, y como sucede con otros casos similares, los niños rescatados fueron llevados con la promesa de que desarrollarían actividades sencillas en la casa y les ofrecieron un buen pago, ir a la escuela y mandar dinero a sus familiares, lo que no se cumplió y por el contrario vivían en condiciones deplorables.
Por tanto, la diplomática recomendó a los padres cuidar a sus hijos y no ponerlos en riesgo al entregarlos a terceros que les ofrecen trabajo y oportunidades de desarrollo en otros países, con engaños. En el caso de otra niña argentina que estaba siendo trasladada a Bolivia, explicó que se logró identificar el ilícito con ayuda del hospital de la Quiaca y ahora «esperamos que pronto sea restituida a su madre».






