El secuestro de Juan C. (16), torturado y a quien se intentó, según su versión, enterrar con vida, puso a la Fiscalía tras los pasos de El Texas y Los Ángeles Rojos.
El fiscal Rolando Soliz informó a La Razón que esta pandilla comete delitos desde hace cinco años, en el pueblo y sus alrededores. Está compuesta de 15 miembros y hay «otros más», menores de edad y oriundos del lugar.
Contra ellos pesan denuncias por robo a los comunarios a la salida de eventos sociales, además de reclutamiento forzoso de adolescentes. A éstos les inducen a consumir bebidas alcohólicas y les hacen tatuajes con códigos en el cuerpo cuando son aceptados.
«Estamos investigando, evidentemente parte del grupo habría secuestrado a Juan C. (14), el anterior 8 de mayo, por una supuesta venganza de una adolescente», explicó el fiscal a La Razón.
Según la investigación preliminar, Dionisia K., compañera de estudios de la víctima, contrató a Los Ángeles Rojos para torturarlo porque no la aceptó como pareja.
La madre del adolescente, Cecilia C., contó que el domingo 8 de mayo Juan salió de su casa rumbo a la plaza de Achacachi, que lleva el nombre de Mariscal Santa Cruz, a cargar crédito para su teléfono móvil prepago, en compañía de su hermano menor, Nelson C.
Agregó que estaban en la plaza cuando un grupo de cuatro pandilleros comenzó a perseguirlos. Juan se separó de Nelson y le pidió que buscase ayuda, pero él no logró huir. Fue atrapado y conducido rumbo al cerro Túpac Katari.
En ese lugar, los delincuentes lo amarraron con una cuerda a unos árboles, lo golpearon con palos y con un fierro en la cabeza, hasta dejarlo inconsciente. «‘No sé dónde estoy’, me dijo mi hijo cuando me llamó de su celular el domingo en la noche. Me contó que lo secuestraron los pandilleros. Fuimos a la Policía y los buscamos, pero no los encontramos», cuenta el padre Zacarías C.
Sara, la hermana mayor, cita palabras de Juan para decir que Dionisia, la adolescente supuestamente despechada, también estaba presente cuando le agredieron. «Luego se lo llevaron en un vehículo hasta Chachacomani para tirarlo a un hueco».
El jueves 12 de mayo, cuatro días después del asalto, Juan C. dice que recobró la conciencia, logró salir de la fosa y retornó al pueblo de Achacachi.
Ya en el lugar, uno de sus profesores lo vio y se comunicó con los padres para notificarles que el adolescente estaba vivo.
El fiscal Soliz informó que tras la denuncia y la recepción de las declaraciones de Marco H., presunto miembro de la banda, aprehendido el miércoles 11 de mayo, efectivos policiales allanaron la vivienda de El Texas que está al lado del estadio de Achacachi. El supuesto líder de la pandilla fue detenido junto a otras tres personas con las que bebía alcohol.
El adolescente agregó que, mientras era golpeado en el cerro Túpac Katari, fue testigo de la violación de mujeres por la pandilla, dato que se investiga.
La hermana de Juan C. contó que el episodio que llevó a la cárcel a El Texas no es el único. La pandilla ya lo había atacado el año pasado porque se negó a formar parte de ella.
DENUNCIAS. El profesor Pablo N., de la comunidad de Toramaya, denunció que el 13 de abril del 2011, Marco H. hurtó de su vivienda un televisor, dos DVD y una bicicleta. El 10 de mayo, este mismo sujeto habría reingresado a su casa. «Estaba ebrio y se rompió la polera delante de mi hija. Ella salió corriendo, gritó y los dirigentes de la comunidad lo arrestaron, y lo llevaron a la Policía», narró.
Marco H, cuyo testimonio condujo hacia El Texas, y Édgar F. están actualmente con detención preventiva en el penal de San Pedro, por orden del juez Cuarto de Instrucción en lo Penal de El Alto, Rafael Alcón.
La Razón logró hablar con El Texas en el penal de San Pedro. Él negó las acusaciones y declaró no conocer a Marco H. «Todo es mentira, nunca he abusado ni he secuestrado, ni he robado, ni he matado a nadie, tampoco conozco a ese Marco, más bien por culpa de él estoy aquí. Jamás he reclutado jóvenes, nunca les he tatuado. Sí tomo, pero trabajo de albañil».
El profesor Pablo N. se declara angustiado, ya que el abogado de El Texas está buscando que le otorguen medidas sustitutivas.
MÁS POLICÍAS Y EQUIPOS
Toribio Huanca, presidente del Concejo Municipal de Achacachi, expresó a este medio que en la comunidad no existen pandillas, pero sí gente que consume bebidas alcohólicas.
También indicó que está solicitando al Gobierno que les proporcione más policías. «Unos 70, ya que tenemos 27 y para todos los habitantes no abastece».
Sara C. señaló que los policías no cuentan con suficiente equipamiento, ya que para rescatar a su hermano tuvieron que comprarles 20 linternas con sus recursos. «Tampoco tienen vehículos para vigilar o desplazarse rápidamente», reclamó.






