Tras haberse detectado fisuras y ante el riesgo de que la infraestructura se derrumbe, personal de Obras Públicas inició ayer el trabajo de demolición de la unidad educativa Villa Urkupiña, en Quillacollo, que se encontraba en plena fase de construcción.
«Se está comenzando con la extracción de la parte eléctrica, cielo raso, el plafón que estábamos construyendo y ver la forma de rescatar todo el material posible que sirva para la construcción de una nueva infraestructura», explicó Ricardo Soliz, oficial mayor técnico del municipio.
Dijo que una vez retirados los materiales y previa orden fiscal, se procederá con la demolición de esta obra construida con recursos del programa «Bolivia Cambia, Evo Cumple».
No obstante, señaló que se espera que el próximo lunes los estudiantes de la unidad vuelvan a clases, aunque aseveró que aún no se definió dónde lo harán. «Hay reuniones con la Distrital para determinar dónde estarán, puede ser una unidad educativa en ese sector», dijo.
Según Soliz, para subsanar la pérdida se proyecta la construcción de otras aulas en el mismo lugar del centro educativo.






