Según la Policía y los afectados, los vecinos se arrojaron piedras, se golpearon con palos y machetes, y se agarraron a golpes, debido a que uno de los bandos protestó frente al otro porque no le permitía recibir agua de las piletas, que fueron cerradas con candado.
Los cinco heridos corresponden a los dos bandos, a los que se autoidentifican como «compradores del dueño» y a los que se autodefinen como «comunarios». Ellos fueron trasladados a la clínica Santísima Trinidad, sobre la carretera a Viacha.
Según los vecinos, los «comunarios» cerraron las piletas desde hace tres días y no permitieron que los otros beban el agua con el argumento de que los «del dueño» no pagaron por el consumo desde hace cuatro meses. «La deuda se ha acumulado hasta en 500 bolivianos», señaló uno de los vecinos, pese a que admitió que no vio la factura.
Según el responsable de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), William Marca, la zona Candelaria tiene piletas públicas desde hace dos años y son los vecinos quienes controlan la provisión de agua, de acuerdo con un sistema de organización interno, donde el presidente de la junta de vecinos y un apoderado son los dos responsables de administrar el grifo.
La autoridad explicó que esta zona carece de conexiones de agua en los domicilios, debido a que no presentó una planimetría, que según informó, está en trámite ante las autoridades municipales. Sin embargo, los dos bandos enfrentados ayer en la mañana se acusaron mutuamente de ser loteadores de los predios que ocupan.
Como la zona carece de una planimetría, EPSAS sólo le dotó de piletas públicas, y los vecinos deben pagar un precio mensual según el nivel de consumo.
«Esto lo han cerrado. Hace tres días que ya no tenemos agua. Ya no tenemos agua para recibir, ellos nos han obligado a vivir aquí y ahora no tenemos agua», explicó una vecina del grupo «del dueño», que acusa de loteadores a los «comunarios».
Uno de sus contrincantes respondió: «Hemos tomado esta determinación porque se debe de cuatro meses del agua. Ellos no han pagado. Su esposo es el presidente (de la zona), está aliado a la zona Imperial, nosotros estamos con los comunarios».
Ambos realizaron estas declaraciones cuando se habían apaciguado los ánimos gracias a la intervención de la Policía, que además trasladó a los cinco heridos: dos mujeres, dos varones y un niño. Uno de los hombres heridos mostró su labio partido en la clínica Santísima Trinidad, tras señalar: «Nos han lanzado con piedras, estaban con cuchillos, a mí me han pegado con un machete».
De los cinco, la más afectada es una mujer que tiene rota la cabeza y fue atendida de emergencia para evitar que se desangre. EPSAS anunció una inspección a la zona.
Carencias de agua y alcantarilla
Según el Ministerio de Agua y Medio Ambiente, el líquido elemento llega al 88,7 por ciento de la población alteña, mientras que el sistema de alcantarillado sanitario, sólo al 53,7 por ciento. El Distrito 8 tiene varias zonas sin dotación de agua.






