Los ataques son constantes y están creciendo en frecuencia e intensidad. Pueden destruir estructuras físicas y sistemas operacionales, paralizar ciudades y generar millonarias pérdidas, inclusive costar vidas. Reporta BBC Mundo, pero los instrumentos de todo este caos no son balas, bombas o tanques; son «bits y bytes».
Así lo catalogó William J. Lynn III, el subsecretario de Defensa de EEUU, al presentar la Estrategia para Operar en el Ciberespacio, un programa para proteger la nación de un potencial y devastador ataque en la red contra su infraestructura crítica, sistemas clave e intereses físicos y electrónicos.
Para el Departamento de Defensa (Pentágono), el ciberespacio es un campo de operaciones igual a la tierra, mar, aire o espacio y, por ende, igualmente sujeto a ser escenario de maniobras defensivas y, si es necesario, ataques preventivos y represalias.
Pero hay expertos que no están muy convencidos de que esta nueva esfera sea análoga a los demás ámbitos de conflicto, mientras que otros creen que la estrategia del Pentágono es anticuada y desearían que fuera más agresiva. Pocos dudan que, dada la creciente dependencia de la sociedad estadounidense en los recursos informáticos, se producirán nuevos ataques.
«Los ataques cibernéticos serán un componente significativo de cualquier conflicto futuro, ya sea que involucren naciones principales, estados paria o grupos terroristas», expresó el subsecretario Lynn durante la presentación.






