Gabriel L., de 16 años, mató de una puñalada a su hermano Franklin L., de 18 años, en medio de una pelea en su domicilio, ubicado en la avenida Periférica de La Paz, y en presencia de sus padres.
El arma blanca atravesó uno de los pulmones de la víctima que pereció sin que se le pudiera prestar auxilio. Se manejan varias hipótesis, entre ellas que el menor, convertido en homicida, habría inhalado clefa, informó red Uno.
Ambos hermanos se dedicaban al oficio de albañiles
«Franklin le dijo a Gabriel ‘vamos a trabajar’. Luego, estaban discutiendo. ¡Ya, cálmense!, les dije y les he dejado en la mesa. Seguían peleando. He escuchado un grito. Luego entro y mi hijo ya estaba tirado en el piso. Tenía una herida y estaba sangrando por la boca», afirmó el padre de los hermanos, Felipe L., con la voz quebrada por el llanto.
«¡Que no pase nada!, decía dentro de mí, pero mi hijo falleció», dijo la madre de ambos.
Según fuentes policiales, el menor habría estado bajo los efectos alucinógenos de la clefa, debido a que en el lugar donde se produjo el homicidio había rastros de este pegamento. El cuerpo del fallecido fue trasladado a la morgue del Hospital de Clínicas para la autopsia de ley y el menor fue remitido a dependencias de la fuerza anticrimen de La Paz.






