El presidente Evo Morales entregó este viernes la carretera asfaltada entre las poblaciones mineras de Llallagua y Huanuni que, a su juicio, paga una deuda histórica con esos pueblos mineros olvidados, que sustentaron la economía boliviana desde la década de los 20. Aseguró que esa carretera forma parte importante de la integración nacional y de una nueva vía oceánica para unir el occidente con el oriente.
En un multitudinario acto, el Jefe del Estado dijo que las obras carreteras continuarán con prioridad en su gestión porque son como las venas del cuerpo humano para la integración de este país andino amazónico.
«Es un camino largamente esperado por dos poblaciones históricas, dos centros mineros que dieron mucha plata a Bolivia, que nunca se acordaron», remarcó el Primer Mandatario.
Esa carretera, de 41,8 kilómetros de longitud, fue construida con una inversión de 24.888.371 millones de dólares y une el norte del departamento de Potosí con el sur de Oruro, consolidando el ansiado proyecto carretero Diagonal Jaime Mendoza. El 70% de la inversión fue financiado con un crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el 30% restante por las gobernaciones de Potosí y Oruro.






