La empresa textil española Inditex, propietaria de la marca Zara, dijo que está reforzando los controles en su cadena de producción, después de que se supiera que los trabajadores inmigrantes de un taller brasileño al que le compraba ropa estaban sometidos a condiciones denigrantes.
Unas 15 personas provenientes de Bolivia y Perú, una de ellas de 14 años, fueron liberadas de los talleres en Sao Paulo.
Las autoridades brasileñas descubrieron en una redada en Sao Paulo a los inmigrantes, la mayoría provenientes de Bolivia, trabajando por una miseria en condiciones inseguras, informó la cadena BBC Mundo.
Esta semana, las autoridades brasileñas descubrieron dos talleres clandestinos de una empresa subcontratada por la marca Zara que empleaba a trabajadores provenientes de Bolivia y Perú en condiciones degradantes.
Las personas vivían en el taller, trabajaban hasta 16 horas diarias, tenían salarios inferiores al mínimo y su libertad estaba condicionada.
Muchos de los trabajadores de esos talleres son introducidos ilegalmente en Brasil desde Bolivia, según le explicó a la BBC Luiz Alexandre Faria, del Departamento de Trabajo de Brasil.
«No pueden abandonar los talleres hasta que hayan pagado los costos del viaje. Algunos empleadores incluso les confiscan sus documentos», aseguró Faria.






