El 90 por ciento de las unidades educativas del Distrito 2 están deterioradas y sin mantenimiento, algunas incluso carecen de muro perimetral y en otras los padres temen por el desplome de los tinglados debido a una mala construcción.
Para demandar atención a estas necesidades, los padres de familia marcharon el martes hasta la Ceja e instalaron dos piquetes de huelga de hambre, el primero en el salón del Concejo Municipal, y el segundo en el despacho del alcalde, Édgar Patana. El último fue desalojado a la fuerza a las 03.30 de ayer.
Según Ruddy Alberto Yampa, presidente del Comité Ejecutivo de las juntas de ese distrito, el sector sólo tiene un presupuesto de 1,2 millones de bolivianos para el mantenimiento de las escuelas, pese a que se requieren 6 millones de bolivianos. Sin embargo, hasta el momento no se ha ejecutado ni un centavo.






