Alrededor de 200.000 afiliados de la Caja Petrolera de Salud están sin atención médica por el paro movilizado de 72 horas (tres días) que protagonizan desde ayer los trabajadores de la entidad, en demanda de la salida de su director general ejecutivo, Víctor Vargas.
El paro es a nivel nacional y en La Paz un grupo de manifestantes cerró el paso en el carril de bajada de El Prado y otro se plantó frente al edificio de la oficina central de la aseguradora para pedir la renuncia de Vargas, a quien acusan de actos irregulares. El aludido lo niega y, por el contrario, asegura que la presión en su contra se debe a que fue él quien descubrió malos manejos.
Franz Quispe, ejecutivo de los trabajadores, explicó que el perjuicio a los asegurados pudo haberse evitado en el pasado, porque ya en julio presentaron la denuncia a la ministra de Salud, Nila Heredia. «No nos escucharon y para que la ministra entienda que los trabajadores estamos unidos declaramos el paro de 72 horas; si no hay una respuesta declararemos huelga indefinida en todo el sector».
Vargas dijo que en vista de que el Ministerio de Trabajo declaró ilegal la medida, se procederá a los descuentos correspondientes y si un trabajador falta seis días consecutivos será despedido. Aclaró que se contratará servicios de otras instituciones para que los asegurados sean atendidos.






