El Ministerio de Autonomías informó ayer en un boletín de prensa que en la frontera en litigio entre las comunidades de Coroma (Potosí) y Quillacas (Oruro) se instalarán ocho módulos policiales para prevenir enfrentamientos entre campesinos de ambos departamentos.
La preocupación gubernamental surge ante el inicio del periodo de siembra, que las partes en litigio intentan aprovechar cada año para posesionarse en el terreno. El gobernador de Potosí, Félix Gonzales, envió a principios de semana un contingente policial a la zona para verificar si comunarios de Quillacas sembraron quinua en el terreno en disputa, como denuncian los de Coroma.
A su vez, autoridades departamentales de Oruro demandaron al Gobierno nacional la militarización de los lindes, posibilidad que fue rechazada el miércoles por el Ministerio de Defensa.
Consensos. «En cumplimiento al compromiso asumido, se está coordinando y efectivizando con las gobernaciones de ambos departamentos la instalación de núcleos policiales en la zona», dice el boletín de Autonomías.
De los ocho módulos, cuatro estarán en Oruro e igual número en Potosí. Las gobernaciones de ambos departamentos deben consensuar con los comunarios los puntos donde serán emplazados.






