Los orureños exigen la renuncia del viceministro de Organización Territorial, Gregorio Aro, a quien acusan de parcialidad con Potosí, su departamento de origen y piden la militarización de la zona de conflicto.
También demandan la presencia del presidente Evo Morales para que escuche al Comité Cívico, como lo hizo el jueves 25 de agosto con el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) en La Paz.
«Nosotros hemos respetado el acta de pacificación, pero los comunarios de Coroma (Potosí) no, ya lo han barbechado para sembrar quinua», dijeron las autoridades originarias presentes en la Asamblea, al justificar su demanda de militarización.
Originarios de Coroma acusan del mismo hecho a sus vecinos de Quillacas, razón por la que el Gobierno nacional anunció el jueves el emplazamiento de ocho módulos policiales, cuatro en Potosí e igual número en Oruro, para resguardar la paz.
Otro punto en debate fue la presunta cesión de territorio a favor de los departamentos con los que limita Oruro, en especial con Potosí, plasmados en mapas contemporáneos de Bolivia.»Se ha cedido a favor de ese departamento el salar orureño de Tunupa, que es parte del salar de Uyuni», dijo el asesor del Comité Cívico, Jorge Trujillo. Añadió que estos mapas se deben retirar de las librerías, colegios y escuelas a través de un decreto supremo o una resolución presidencial.
Las instituciones orureñas determinaron también que los asambleístas nacionales deben replegarse a Oruro, mientras no se resuelva el problema de límites. Si el Gobierno nacional no atiende sus demandas no se descartó un paro escalonado de 48 y de 72 horas.






