La ciudad de Tarija está en puertas de un drástico racionamiento de agua potable. El lunes, la Cooperativa de Saneamiento, Agua y Alcantarillado (Cosalt) hará conocer a la población el rol de corte.
En declaraciones a la red ATB, Ciro Roa, presidente del Consejo de Administración de Cosalt, explicó que el suministro se restringirá, incluso entre cuatro y cinco horas al día, sobre todo en los barrios ubicados en la parte alta de esa capital.
Según explicó el directivo, la provisión de agua se redujo debido a la época de estiaje y por ello se puso en marcha desde junio un plan de contingencia cuyo eje es la puesta en funcionamiento de cinco pozos independientes para aprovisionar del líquido vital a los más de 153.000 moradores de Tarija, donde en esta época la temperatura oscila entre 17°C y 23°C.
El nuevo Sur, periódico local, informó que el caudal de estos pozos, que captan agua del río Guadalquivir, permitirá incrementar la oferta aproximadamente en 50 litros por segundo. Un pozo se encuentra en el barrio de Villa Fátima; dos en la zona del lago San Jacinto, uno en el barrio Narciso Campero y otro en el Barrio Guadalquivir.
Dentro del plan de contingencia, Cosalt y el Gobierno edil tienen previsto poner en marcha programas de concientización para evitar el derroche del líquido y, a largo plazo, se prevé utilizar las aguas del lago San Jacinto, previo estudio de calidad.






