Además, la mujer, de unos 35 años, encerraba bajo llave en un cuarto a su otra hija, de 13 años, supuestamente para ir a estudiar en las noches. Ayer ella y su pareja, Ovidio M. V., chofer de taxi, fueron aprehendidos. La mujer, imputada por el delito de privación de libertad, fue remitida con detención preventiva al penal femenino de Obrajes y deberá enfrentar su proceso en prisión.
El rescate se produjo a las 21.15 del miércoles 31 de agosto en un domicilio ubicado en la Calle 8 de la zona de Cupilupaca (macrodistrito Periférica), informó la directora de la Brigada de Protección a la Familia de la Policía, coronela Rosario Chávez.
Los vecinos alertaron a la Brigada de Protección que logró liberar a los dos menores con la ayuda del personal de Radio Patrullas 110. «Se encontró al niño encadenado a las gradas con una correa de perro. También se halló a una adolescente que estaba en el tercer piso, quien lloraba y clamaba que la saquen», afirmó Chávez.
«El niño (que tenía la correa sujeta al tobillo del pie izquierdo), pedía auxilio. Decía que su hermanita estaba encerrada en una habitación», añadió. Poco después llegó la progenitora «muy tranquila», según la coronela Chávez. «La madre indicó que había salido a pasar clases y que siempre los encierra, y los deja encadenados porque se portan mal y molestan mucho».
MALTRATO. El niño, como se ve en el registro fotográfico del operativo, presenta hematomas en las piernas. «Los dos niños lloraban y pedían que no los abandonen porque no querían quedarse con la madre, quien todos los días los maltrataba».
Según versión de los vecinos del barrio «el maltrato es constante» y se arrastra desde hace dos años. Ambos menores fueron remitidos a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, que depende del Gobierno Municipal de La Paz.
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Hernán Rodríguez, informó que ayer a las 10.00, Ovidio M. V. y Helen C. V. fueron aprehendidos por el supuesto delito de privación de libertad, que según el Código Penal vigente se castiga con la reclusión de seis meses a dos años y una multa de 30 a 100 días. «La sanción se agrava en un tercio, cuando el hecho fuere cometido sobre un ascendiente, descendiente o cónyuge», dice la norma.
El fiscal de materia asignado a la investigación del caso, Sergio Céspedes, dijo que los progenitores procedían a realizar estos actos «para que sus hijos no salgan de la casa». Añadió que estos hechos han ido repitiéndose desde hace mucho tiempo atrás, por lo que decidió imputar a la madre.






