La dignataria está en lo cierto. Alejandra Azad, una mujer de figura delgada y piel tostada, miembro de la comunidad Loma Alta del municipio pandino de Villanueva, es una de ellas. Azad acudió al encuentro desarrollado en la ciudad de Cochabamba para compartir su experiencia sobre cómo educar en salud y derechos sexuales y reproductivos.
Eusebia Heredia, oriunda del municipio chuquisaqueño de Monteagudo, hizo lo propio. Ambas apenas culminaron la secundaria, pero la universidad de la vida y los problemas de salud que aquejan a sus compañeras debido a la falta de asistencia médica, las impulsó a conocer más sobre salud sexual y reproductiva para educar al resto de las mujeres de sus comunidades. Azad recuerda que el proyecto que ejecuta fue elaborado por mujeres de la comunidad pandina de Palmira Santa Fe hace dos años y que ante la falta de recursos para movilizarse optaron por poner en práctica sus conocimientos en charlas. Hoy son 123 las mujeres de seis comunidades que educan sobre embarazo, métodos para evitarlo y derechos sexuales y reproductivos.
«Capacitando a las mujeres y haciendo que conozcan sus derechos, mejorará el hogar porque la mujer es una pieza clave en la familia y si mejora su calidad de vida, mejora la familia, la alimentación, la estructura del hogar y muchos aspectos más. Entonces estamos apostando por el buen vivir», dijo Azad.
Así, mujeres líderes en salud sexual y reproductiva compartieron sus experiencias en Cochabamba, en julio, en la mesa Intercultural, organizada para analizar la participación comunitaria en la promoción de los derechos de salud de las mujeres en Villanueva, Pando.
En la mesa de Experiencias en salud con y desde otros sectores, Heredia y la capitana guaraní, Carmen Cruz, relataron cómo las mujeres líderes trabajan para mejorar la calidad de la atención en los servicios de salud de Monteagudo, Chuquisaca.
La capitana guaraní se dejó escuchar en el salón cuando dijo que el Centro de Investigación, Educación y Servicios (CIES) Salud Sexual y Reproductiva le dio la voz para romper la barrera del machismo y que para ello tuvo que lidiar con esposos furiosos que no permitían que sus compañeras aprendan sobre sexualidad.
Cruz empezó como promotora de salud el 2002 y el 2007 llegó a ser autoridad guaraní de su región. Su papel de líder del municipio hizo que el CIES la tome en cuenta para ejecutar el proyecto y bajo su guía se formaron 48 promotoras de salud, además de enfermeras auxiliares que al ser parte de las comunidades saben cómo actuar ante la presencia de alguna enfermedad. Además hacen un seguimiento riguroso a las embarazadas, sin importar la lejanía de la comunidad en la que viven.
Encuentro nacional de la salud
En julio, en el Encuentro Nacional de Gestión Municipal en Salud, más de 400 personas, médicos, técnicos y comunarios de 50 municipios de Bolivia (la mayoría del área rural) hicieron conocer en cuatro mesas de trabajo y en un lenguaje sencillo los logros alcanzados en sus comunidades en temas de salud, como desnutrición, salud sexual y otros.






