Las subalcaldías paceñas del sur, Mallasa, Zongo y Hampaturi, amenazadas con la expulsión por moradores de tres municipios vecinos, no cuentan con resguardo porque la Policía aún no lo considera necesario, admitió ayer el comandante departamental de la Policía, Wenceslao Zea.
«No debemos olvidar que ellos (Alcaldía) cuentan con la Guardia Municipal. Nosotros, a través de nuestro servicio de información, vamos a ver la magnitud (del conflicto) para ver si enviamos efectivos, porque ahora es sólo una amenaza. No se puede disponer personal de forma permanente, pero ellos sí tienen personal», dijo.
El director de Gobernabilidad de la Alcaldía paceña, Pedro Susz, cuestionó la posición de Zea y aclaró que la Guardia edil tiene otras funciones, que no tienen que ver con el resguardo de instituciones. «Justamente porque se trata de amenaza es que le hemos pedido que tome las previsiones. No va a servir de mucho que actúen luego de sucedidos los hechos», reclamó el funcionario. El lunes 5 de septiembre, Achocalla, Palca y Mecapaca exigieron al alcalde de La Paz, Luis Revilla, el repliegue en 48 horas de esas cuatro subalcaldías, ya que estarían en una jurisdicción que no les corresponde.
Antes de que el plazo se venza, Revilla envió una carta al ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, y otra al Comando Departamental en la que solicitó el resguardo de las oficinas amenazadas.






