Por decisión del juez 10° de Instrucción Penal Cautelar, Zenón Rodríguez, el individuo de 22 años fue encarcelado ayer en el penal de Palmasola, bajo cargos de violación agravada, trata y tráfico de personas con fines de explotación sexual comercial, pedofilia, pornografía infantil y corrupción de menores.
Carlos E.G. fue capturado por padres de familia, cuando intentaba raptar de la unidad educativa Luz y Saber, del barrio Los Tusequis, a dos niñas. Roberto L.B., padre de una de ellas, informó que su hija dejó de asistir a las clases y que «desde aquel día no puede conciliar el sueño».
El progenitor anunció que retirará del colegio a la niña a fin de precautelar su seguridad. «No puedo salir del asombro, si no hubiesen sido esos padres de familia que evitaron que se llevaran a la niña, la historia sería diferente, no quiero ni pensarlo».
La fiscal Margoth Vargas dijo que «el detenido filmaba con un teléfono celular las relaciones sexuales que mantenía con las niñas raptadas, luego las subía a internet con el objetivo de promocionar el material pornográfico». En la habitación del imputado se encontró alrededor de 100 discos compactos con videos pornográficos y marihuana.
El hombre reclutaba a menores de 4, 5, 7 y 9 años con la ayuda de una muñeca que habla, un libro de cuentos, dulces y joyas de fantasía, con los que se ganaba la confianza de sus víctimas.






