En cinco meses, llegará al mundo la hija de Sergio, pues su esposa tiene cuatro meses de gestación. Sus restos fueron enterrados ayer. Con 35 años, era el mayor de tres hermanos. «Se casó hace seis meses, su esposa está esperando una niña», contó consternado su padre, don Emilio.
Recordó a su hijo como un hombre emprendedor, era ingeniero de Sistemas, con maestría en Producción, y desde el colegio «siempre fue el más destacado en sus estudios y deportes».
Sergio trabajaba en una transnacional y el día del siniestro se dirigía a Trinidad por motivos laborales. Según don Emilio, los dos días de espera para saber cómo y dónde estaba su hijo fueron los más dolorosos. La noche del jueves, cerca de las 21.30, un avión de Aerocon trasladó sus restos a Cochabamba. «Estoy más tranquilo porque lo han traído. Dios se lo ha querido llevar», afirmó.
De igual manera, familiares y amigos despidieron ayer al capitán Mauricio Vlahovic Mendoza. El ingreso de personas ajenas a los actos religiosos fue restringido debido al dolor que les embarga.
SANTA CRUZ. Familiares y amigos del líder indígena chiquitano Eddy Martínez recordaron, durante su velatorio, su compromiso en la defensa de los derechos de los pueblos originarios. Llanto, dolor e impotencia se reflejaban en los rostros de los indígenas que lo velaron en instalaciones de la Coordinadora de Pueblos Étnicos (Cepes).
Martínez, que tenía 29 años, es recordado como un joven luchador y con una prometedora proyección en el liderazgo.
El martes, día en que el avión se siniestró, el dirigente se despidió de sus compañeros en la Cepes y se trasladó al aeropuerto El Trompillo de Santa Cruz, para abordar la nave que lo trasladaría hasta la ciudad de Trinidad a fin de unirse a la marcha indígena.
Eddy Martínez ocupó la presidencia de la CIRPA y fue titular del Consejo Educativo del Pueblo Originario Chiquitano. Sus restos fueron llevados ayer a su pueblo natal, San Matías, en la frontera con Brasil. Deja a una niña en la orfandad, a su esposa, Jhenny Egüez, dos hermanos menores y a su progenitora, Petrona Rivera.
Asimismo, los restos de Daniel Montenegro y Joaquín Gutiérrez fueron sepultados este viernes en los cementerios Memorial Park y Las Misiones de la capital cruceña, respectivamente. En ambos casos, los familiares de las víctimas evitaron hacer declaraciones a la prensa.
Daniel, que tenía solo 22 años, era piloto de la compañía Aerocon y viajaba como pasajero para luego retornar a Santa Cruz como tripulante de otro aparato.
De manera extraoficial se conoce que los cuerpos de los dos extranjeros fallecidos (Óscar Valencia, colombiano, y William Lara, ecuatoriano) serían cremados. El cuerpo del capitán de la nave, Santiago Román, fue trasladado a San Joaquín (Beni) para su inhumación.






