Cerca del 90% (3.600) de campamentos zafreros del norte de Santa Cruz fueron declarados «Libres de trabajo infantil». Niños y adolescentes dejaron el oficio para asistir a las escuelas instaladas por las empresas cañeras.
El programa Erradiquemos el Trabajo Infantil, iniciado en noviembre del 2010, comprometió a industrias azucareras, la Gobernación y al Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBES) a erradicar el trabajo infantil en este rubro. Hasta ese año, la actividad era considerada «normal» para las familias.
Lidia Maiser, responsable de la Gobernación del Programa de Erradicación de Trabajo Infantil en la Zafra, sostuvo que fue difícil sensibilizar a los padres de familia para que sus hijos dejen el oficio. «Eran los primeros en oponerse, porque creían que los niños deben coadyuvar en la generación de ingresos para sostener a la familia».
Si bien no existe un dato exacto sobre la cantidad de menores que trabajan en la zafra, «una investigación del 2005 revela la existencia de 8.000 niños y otra del 2008 habla de 3.000 chicos», aseveró Maiser.
El proyecto surgió a raíz de que cañeros e industriales solicitaron la certificación Triple Sello, para lo que requerían eliminar toda forma de trabajo infantil. Las firmas certificadas con Triple Sello declaran que sus productos, en toda la cadena, están libres de trabajo infantil, discriminación y forzoso.






