Ayer, en la audiencia conclusiva contra Alejandro Zapata por el caso del asesinato el 2009 de Juan Gabriel Despot (19 años), el juez 1° de Instrucción en lo Penal Cautelar, Carlos Guerrero, ordenó que se realice una prueba de ADN para establecer si la sangre que se halló en el vehículo del acusado pertenece a la víctima.
Juan Despot, padre del fallecido, dijo ayer que el juez dispuso además que se efectúe la reconstrucción de los hechos para determinar la participación de Zapata. Desde el día del crimen, el 12 de septiembre del 2009, hasta ayer, no se pudo realizar la reconstrucción debido a recusaciones presentadas por la defensa de Zapata.
Juan Gabriel Despot murió arrollado por un vehículo en la zona de Koani. Zapata fue acusado de haberlo atropellado tras una discusión entre ambos.






