«Al planificar los proyectos distritales estamos viendo la realidad en cuanto a plazos de ejecución. En ese sentido, se va programando de forma anual solamente el requerimiento necesario de ese período. De alguna manera se está optimizando, pero sin descuidar los proyectos de impacto», explicó el oficial mayor Administrativo Financiero, Henry Alcón.
El POA 2011 tiene un techo presupuestario de 1.300 millones de bolivianos, pero un ingreso programado de 650 millones. Es decir, tiene un hueco financiero del 50 por ciento.
Para la siguiente gestión, la Alcaldía elaboró un POA con un techo menor: 1.050 millones de bolivianos, pero aún inflado, pues sus ingresos esperados continúan en 650 millones. Aunque el déficit se redujo de 50 por ciento a 39 por ciento, 11 por ciento menos.
Para lograr esto la Alcaldía no recortó el presupuesto ni de las obras zonales (realizadas por las Subalcaldías) ni distritales (las que maneja el Ejecutivo), sino que «los optimizó».
Esto significa que fragmentó el presupuesto de una obra para que sea gastado no en una gestión, sino en dos y tres. Para ello desglosó las fases de ejecución: desde la elaboración del diseño, la contratación de la empresa y la ejecución física del trabajo.






