«Soy su único hermano varón, tenía tres hermanas, ahora tengo sólo dos. Ella era buena. Viajó a Argentina para ayudar a su concubino y ahora la Yandira está muerta», dijo desconsolado Wilson Machaca, quien llegó al Aeropuerto Internacional de El Alto para recoger el cadáver de su hermana, su cuñado y su sobrino. Dijo que les dará una cristiana sepultura en la comunidad que los vio nacer: Batallas.
Cerca de las 19.00 llegó el vuelo de Boliviana de Aviación (BoA) procedente de Buenos Aires que transportó los cuerpos de los esposos Huanca y de su hijo.
Los familiares se extrañaron porque los cuerpos llegaron en un vuelo regular de BoA, en cajas de embalaje y no en ataúdes. El martes 13, Emilio Huanca, su esposa Yandira Machaca y el primogénito de la pareja, Kevin Huanca Machaca, murieron en un choque entre dos trenes y un bus.
Más de una semana después llegaron sus cadáveres. «A Yandira la vamos a enterrar en mi pueblo, Calichica, ahí ha nacido ella y de allí también era su esposo. Le daremos una cristiana sepultura y estará junto a mis papás», dijo Wilson.
En el aeropuerto de El Alto se vivieron escenas de llanto y dolor. Además de la parentela, unos 50 amigos de la pareja llegaron a la sala de embarque de la terminal aérea. Esperaron más de una hora a que se cumplan los trámites legales para el descenso de los cadáveres.
«Ella era una buena hermana, nunca hizo daño a nadie y se fue porque quería ayudar a su familia, ahora ya no está con nosotros. Los tresitos se han muerto y nos hemos quedado solitos», relató Wilson. Dos vehículos de la Cancillería (un minibús de color plomo y una camioneta blanca) transportaron los cadáveres hasta Calichica, población perteneciente a Batallas.






