A denuncia de los padres de familia, la Intendencia de El Alto decomisó ayer botellas de alcohol preparado que se ofertaba en la calle a estudiantes del colegio Juan Capriles y otros ubicados en inmediaciones a éste.
El intendente de la municipalidad, mayor Marcelo Rabasa, aseguró que en otras oportunidades hallaron alumnos consumiendo estas bebidas. “Se ha procedido a notificar a las personas que expendían estos productos en lugares no permitidos”, explicó.
Precisó que la venta de bebidas alcohólicas debe efectuarse a más de cinco cuadras de un establecimiento educativo. Las botellas eran vendidas entre dos y cinco bolivianos. También indicó que se logró identificar a tiendas de barrio que expenden bebidas alcohólicas a menores.






