La Subalcaldía del Distrito Municipal 8 dio marcha atrás en su decisión de demoler nueve viviendas en la zona San Francisco, que no pudo ejecutar la semana pasada por la resistencia de los asentados.
El subalcalde Carmelo Huarachi informó ayer que determinó revisar nuevamente los documentos de propiedad de los vecinos, supuestos avasalladores de una propiedad municipal, antes de continuar con la determinación de echar a tierra esas moradas.
La semana pasada no pudo hacerlo porque los ocupantes se armaron de palos y piedras para impedirlo, pese a que la Subalcaldía había concluido un proceso administrativo que concluyó que esas casas se habían levantado sobre un área verde de propiedad edil.
“Si hacemos la revisión de la documentación es por la presión vecinal, vamos a ver aspectos legales y administrativos, pero la demolición se debe llevar adelante”, argumentó el subalcalde Huarachi.
Victoria Yujra, una de las vecinas afectadas, anunció que entregaron sus documentos a la Alcaldía y aseguró que están en “regla”. Dijo que los lotes fueron comprados, al igual que sus vecinos legales, de Julio Pujro, el anterior dueño.
A pesar de esta certificación, ella anunció que si es que la Alcaldía insiste en despojarles de sus casas se encerrarán o se encadenarán dentro de ellas para impedir la demolición. En el primer intento, la Subalcaldía no logró su objetivo pese al gran despliegue policial.






