En el cementerio de Villa Ingenio de El Alto apareció un altar instalado encima de una fosa común, donde los creyentes realizan ofrendas para detener a los ladrones o pedir el esclarecimiento de los robos que les afectaron.
El altar está cubierto por un manto azul con cuatro nombres inscritos, como Inocencia, Fortunata y otros. Sobre él se colocan flores, se prenden velas, se dejan sándwiches de carne, se ofrendan bolsas con coca y otros.
A un costado se ubica un yatiri que ofrece rezos para que los afectados encuentren o detecten a los ladrones. El altar se instaló encima de una fosa común que está cubierta con una piedra. Alrededor están dispersas las otras tumbas instaladas en el piso de tierra del camposanto.






