El alcalde del municipio paceño de Sorata, ubicado en la provincia Inquisivi, Adelio Flores, renunció a su cargo ante la presión de los vecinos de esta población, que lo acusaron de no haber realizado obras en tres años de gestión y lo secuestraron para forzarlo a dimitir.
Los vecinos de esta población, distante a 170 kilómetros de La Paz, están en estado de emergencia e instalaron una vigilia en puertas del municipio. El miércoles, La Razón informó que el Alcalde estaba retenido junto a cuatro concejales.
La gente teme que los pobladores de la comunidad de Milipaya, de donde proviene la autoridad obligada a dimitir, tomen represalias porque éstos ya los habrían amenazado.
Según un dirigente que habló a condición de preservar su anonimato, Flores habría contratado a personas para golpear a los dirigentes que denunciaron las supuestas irregularidades en su gestión edilicia. El fiscal Luis Ferrufino informó que la autoridad renunciante tiene dos mandamientos de aprehensión por no presentarse a declarar en tres procesos que se siguen en su contra.






