Los problemas para conseguir un cupo en unidades educativas persisten en La Paz. Las largas filas retornaron a las puertas de establecimientos, incluso en un grupo de padres hubo ayer agresiones físicas y verbales.
Sólo faltan dos días para el inicio de inscripciones y los progenitores toman recaudos para obtener una plaza en el nivel inicial, antes kínder y prekínder. Por ejemplo, en los colegios Hugo Dávila y Carlos Beltrán, de la zona paceña de Miraflores, los padres que hicieron fila desde hace dos semanas cuidan que nadie les arrebate el puesto.
En Sopocachi hubo incidentes, un grupo de progenitores hizo cola la noche del jueves en la escuela Macario Pinilla, y no respetó el rol que se tenía desde la semana anterior. El otro grupo llegó al sitio y hubo un enfrentamiento que derivó en la depuración de algunos en las listas.






