El Ministerio de Gobierno envió ayer otros 150 efectivos a reforzar al Comando Departamental de la Policía de Santa Cruz en el combate contra la delincuencia. El nuevo contingente se suma a los 150 que partieron el domingo con el mismo objetivo.
“Seremos contundentes en la lucha contra el crimen organizado (para) desterrar de Bolivia a los delincuentes extranjeros que en complicidad con connacionales están causando zozobra en la ciudad de Santa Cruz”, dijo el comandante general de la Policía, coronel Alberto Aracena.
Los policías enviados a Santa Cruz suman 300, y según Aracena hasta fin de mes se completará la cantidad de 500 uniformados ofrecidos por el Gobierno para frenar la ola delictiva.
Con la asignación adicional de medio millar de agentes, el contingente policial asentado en Santa Cruz superará los 7.000 uniformados, informó el jefe policial.
Voluntarios. Según él, los nuevos agentes destinados a Santa Cruz son voluntarios seleccionados entre jefes, subtenientes y clases que egresaron de la Academia Nacional de Policías (Anapol) y de la Escuela Básica Policial.
Según los reglamentos de la institución del verde olivo, los nuevos destinos tendrán una duración de uno a dos años.
Abordado por esposas y padres de los policías, el Comandante General dejó establecido que, según sus normas internas, los policías deben ir a trabajar donde se los destine, como en cualquier otra profesión, “y mucho más si son la institución del orden”.






