El gobernador de La Paz, César Cocarico, se reunió por separado con los dos grupos que pelean por áreas de trabajo y por la conducción de la Federación Departamental de Choferes 1° de Mayo, y además anunció que convocará al ejecutivo de la confederación, Franklin Durán, para buscar una solución al conflicto.
“Hemos conversado con las partes en conflicto y hay voluntad de solucionar sus problemas. Hemos quedado en algunos detalles básicos. Dentro de lo orgánico, tenemos que acudir a la confederación para que con el compañero Durán veamos las formas de solución”, dijo ayer.
División. Los choferes sindicalizados mantienen una pelea interna desde el 26 de diciembre, cuando se creó una confederación paralela a la Central Única de Transporte Urbano de Pasajeros (CUTUP), integrada por sindicatos que trabajan sólo en la hoyada, porque en su criterio, ese ente sólo favorecía a los choferes de El Alto.
El conflicto tocó su punto más alto el viernes 22, cuando los dos bandos se enfrentaron en las puertas de la Federación Departamental y el lunes 25, cuando, tras una marcha, los transportistas disidentes atacaron una veintena de motorizados de sus pares alteños.
El ejecutivo de la Federación Departamental de Choferes 1° de Mayo, René Vargas, dijo que la participación de Durán en las reuniones será clave para dar una solución institucional al conflicto. “Seguramente el Gobernador, luego de reunirse con los dos sectores, nos va a convocar. Tenemos un sistema orgánico y la confederación también tendría que ser consultada y sacar una solución al problema”, añadió el dirigente. La Razón intentó comunicarse con el líder de los disidentes, Julián Manzaneda, pero no pudo contactarlo por teléfono.






