El Gobierno Municipal de La Paz inspeccionó diez zanjas, de un total de 32, abandonadas en la ciudad, que son consideradas “críticas” por los daños que causan, informó la directora de Fiscalización de Obras y Servicios, Karen Yáñez.
De las diez, ocho (80%) fueron abiertas por la Empresa Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) para efectuar trabajos de emergencias que realizaron y que aún no fueron cerradas. De las otras dos (20%), una es de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y otra de Electropaz.
“El arreglo de los huecos tarda desde dos meses y medio hasta tres meses. Por otra parte, cuando hay una emergencia, EPSAS debería intervenir a la hora porque se puede dañar la estructura de la vía y otros daños que pueden complicarse. Pero no es así, tardan cuatro horas, dos días y hasta cinco días en atender un caso de emergencia”, protestó.
El jefe de Redes de EPSAS, Percy Delgado, indicó que el retraso fue ocasionado por problemas con la empresa contratista, por lo que tienen unas 100 boletas de arreglo pendientes desde 2012. Sin embargo, anunció que la semana siguiente solucionarán el problema y reducirán a 48 horas el relleno de una zanja. “Al día tenemos como 30 a 40 zanjas que arreglar”, apuntó.
La Alcaldía, la Autoridad de Agua Potable y Saneamiento y EPSAS realizaron dos inspecciones el 14 y 27 de febrero en los barrios de San Pedro, Sopocachi, Alto Següencoma, Bolognia, Cota Cota y Mallasa, donde se advirtieron sifonamientos, filtraciones e inundaciones provocadas por la rotura de tubos de agua potable y alcantarillado.






