La alcaldesa de Oruro, Rossío Pimentel, comenzó una huelga de hambre en su despacho la noche del viernes demandando pacificación y que los asambleístas departamentales escuchen al pueblo y le devuelvan el nombre de Juan Mendoza al aeropuerto.
El 7 de febrero, la mayoría masista en la Asamblea Departamental aprobó la Ley 045 que nominó a esa terminal Juan Evo Morales Ayma, nombre del Jefe del Estado, que dio paso a una escalada de protestas y medidas de presión.
El viernes, una manifestación terminó con un ataque a la Gobernación y un cabildo abierto declaró desde el lunes la huelga general indefinida con bloqueo de caminos. Pimentel dijo que durante el tiempo del conflicto intentó entablar conversación telefónica con el Presidente del Estado, aunque sin éxito.
“No se ha dado la posibilidad, me han derivado a otras carteras, al final hasta me han apagado todos los teléfonos”, afirmó.
La Central Obrera Departamental informó que los cerca de 40 huelguistas de hambre que exigen la abrogación de la Ley 045 decidieron no abandonar los piquetes y que incluso amenazaron con la huelga de hambre seca.






