Familiares de Soledad Arnez (34), fallecida el domingo en España, piden ayuda a las autoridades de gobierno para repatriar el cadáver de la boliviana que murió a manos de un ciudadano marroquí.
Francisca Ochoa, prima de Soledad, contó que la boliviana trabajaba en Palma de Mallorca y hace cinco años que dejó el país junto a su familia. “Vivía con su esposo y sus tres hijos, hace un año vino a visitarnos y su familia se quedó, ella regresó a seguir trabajando”.
Arnez era administradora de un edificio donde se alquilaba departamentos. El domingo, Mustafa Mortsu, de origen marroquí, la mató con un cuchillo. La familia pidió a la Cancillería la repatriación del cuerpo, ya que no recibieron ayuda en España.






