José Luis Flores, imputado por la violación y asesinato de la niña Patricia Flores en 1999, declaró ayer que sus pruebas de ADN —que dieron positivo según el FBI (Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos)— fueron tomadas de una situación ajena al hecho. Indicó que se las tomaron luego de que tuvo relaciones sexuales con una pariente de otro de los imputados del caso, Reynaldo Flores.
“De la noche a la mañana dicen que mi ADN está detectado. El ADN hallado ha sido llevado por la sobrina de Reynaldo Flores. Tengo registro. Los policías saben que yo tenía visita de la chica y vino a tener relaciones. Tengo un video grabado y lo voy a mostrar”, relató el también investigado.






