Los médicos del Hospital del Niño volvieron ayer a conectar el equipo de respiración artificial a Rosalía, la niña de cuatro años que fue atacada por dos perros rottweiler. “Después de que curaron las heridas de mi hija, los médicos le colocaron la máquina de respirar, pero no me explicaron el porqué”, informó Agustín Apaza.
La niña está internada en el nosocomio desde el 20 de mayo. El martes surgió la posibilidad de que médicos del Boston Children’s, de Estados Unidos, le realicen cirugías de injerto de piel en el rostro, los brazos y las piernas. El padre de Rosalía contó que los galenos le indicaron que el viaje todavía no es seguro y le pidieron que tenga paciencia. “Sé poco o nada del viaje y no sé a dónde es”.






