La parálisis del Concejo paceño cumplió ayer cinco días hábiles y ni el Movimiento Sin Miedo ni Unidad Nacional hallan una salida a la crisis por la alternancia de la presidencia.
La concejala Gabriela Niño de Guzmán dejó ayer en manos de Omar Rocha (UN) la convocatoria a una evaluación de su gestión para destrabar la elección de la directiva. “(Rocha) es el único interesado en ser presidente, entonces tiene que generar un espacio político partidario para evaluar esta situación. A él le corresponde hacer los esfuerzos para que esa evaluación pueda tener utilidad”, dijo.
El concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS) Guillermo Mendoza cuestionó que los partidos no lleguen a acuerdos y perjudiquen el trabajo del Legislativo.






