Un examen ecocardiográfico contundente confirmará si Damaris, una de las siamesas de Cochabamba, presenta una cardiopatía congénita que pone en riesgo su vida, como sospechan los médicos.
“Exámenes preliminares hacen sospechar que (Damaris) tiene un solo ventrículo, el reporte no es contundente pero si se confirma, el diagnóstico es reservado”, informó ayer Benjo Gareca, cirujano cardiólogo del hospital Viedma.
Damaris y su hermana Danitza cumplen 27 días de nacidas y el pronóstico no es alentador. “Están estables, pero es difícil dar un diagnóstico”, dijo. Para tratar este tipo de cardiopatía son necesarias cirugías, al menos cinco, informó Rubén Arandia, director del hospital materno Germán Urquidi.
Según Gareca, Damaris tendría un solo ventrículo y otras patologías congénitas. “Necesitamos que crezcan y tengan un peso adecuado para hacer un examen ecocardiográfico contundente”.
Además, Damaris presenta el síndrome de Dandy Walker e hipertensión pulmonar. “Ante esta situación, la cirugía de separación pasa a segundo plano frente al riesgo que corre la vida de una de las pacientes”. Por eso se esperará entre cuatro y cinco meses para que ganen peso y tamaño, y para realizar otros exámenes complementarios. Las niñas fueron trasladadas al Pediátrico.






