El Gobierno declaró emergencia nacional por efectos de la sequía en territorio nacional, que hasta el momento afectan a 16.900 familias, a más de 48 mil cabezas de ganado y a 86. 452 hectáreas de tierra. La situación de emergencia permite a Defensa Civil y a los gobiernos departamentales y municipales desembolsar recursos para responder a las necesidades emergentes de la declaración.
El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, informó en conferencia de prensa que la decisión asumida hoy en reunión de Gabinete Ministerial es consecuencia de la recomendación hecha por el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y Emergencia sobre la base de una evaluación de daños y efectos provocados por la sequía.
Hasta el momento las gobernaciones de Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz aprobaron decretos para declarar desastre y emergencia en sus respectivas regiones, en consonancia con similar decisión asumida por los gobiernos municipales afectados. El decreto que declara emergencia nacional permite a los subgobiernos nacionales disponer de fondos.
“Los gobiernos departamentales puedan reasignar sus recursos en el ámbito de sus competencias para atender la emergencia, lo propio ocurre en los gobiernos municipales afectados. También, el propio decreto autoriza al Ministerio de Economía realizar desembolsos a Defensa Civil para atender esas contingencias”, explicó la autoridad.
El Viceministerio de Defensa Civil, dependiente del Ministerio de Defensa, activó un plan de contingencia y dispone de 18.5 millones de bolivianos para atender las emergencias y, fundamentalmente las necesidades de agua para consumo humano, animal y forraje para el ganado.






