El cabo de Policía Severo Rosas Guzmán, de 29 años, murió el domingo por asfixia bronco respiratoria, a causa de la obstrucción de las vías respiratorias por un alimento con el que se atragantó.
El suceso consternó a sus camaradas, ya que hace un par de meses fue secuestrado, junto a otros efectivos, por trabajadores de la estatal Empresa Minera Huanuni en medio de un conflicto laboral.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), teniente coronel Róger Centeno, informó que el hecho ocurrió a las 18.10 de domingo. Rosas deja en la orfandad a dos hijos y será enterrado en Cochabamba, de donde era oriundo.






