Tres personas con contusiones es el resultado de una pelea campal entre pobladores de las comunidades Huaranqhaysa y Tarujayña, pertenecientes a los municipios cochabambinos de Tapacarí y Arque, respectivamente, que se enfrentaron desde el sábado por tierras.
El conflicto comenzó el 17 de agosto. “Comunarios de Tarujayña han avasallado tierras, entonces los de Huaranqhaysa han reaccionado”, explicó Valentín Quispe, asambleísta departamental por Tapacarí.
Las peleas entre comunidades de Arque y Tapacarí son recurrentes y tiene origen en la falta de definición de los límites. La última confrontación se produjo en marzo entre comunarios de Chango (Arque) y Kjarkas (Tapacarí), que dejó una persona muerta, seis con heridas graves y 22 con lesiones leves.
Para detener la violencia, dos contingentes de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) fueron enviados a la zona, ubicada a 77 kilómetros de Cochabamba, carretera a Oruro.
El asambleísta Quispe explicó que los comunarios de Huaranqhaysa fueron sorprendidos. “Estaban en sus casas, tenían derecho a defenderse”. Producto de la pelea se registraron heridos. “No son graves, hay golpeados, tres bajas en la comunidad”.
Denunció que luego de la primera intervención, los de Tarujayña lanzaron dinamita. “Eso ha ocasionado preocupación porque han usado explosivos, han botado a los de Huaranqhaysa”, añadió. La Razón no logró hablar con la otra parte para conocer su versión.
“Se ha dispuesto el ingreso de 24 efectivos para garantizar que no hayan agresiones físicas, mantener el orden público y resguardar a los pobladores. Tenemos personal desde ayer (martes) para garantizar el normal desenvolvimiento de los campesinos y vamos a permanecer”, informó el coronel Juan Carlos Espinoza, director de la UTOP.






