Carmelo Flores, de 123 años, fue visitado ayer en su comunidad por el presidente Evo Morales, quien llegó con obsequios, la promesa de construirle una casa y mejorar sus condiciones de vida.
El Presidente, acompañado del gobernador de La Paz, César Cocarico, llegó después de mediodía hasta Frasquía (provincia Omasuyos) para conocer al más longevo del mundo, al boliviano que ya fue reconocido como Tesoro Humano Vivo.
Al darse cuenta el anciano de quién era su visitante se arrodilló y lloró de emoción. Morales sostuvo una conversación con él y prometió construirle una vivienda en su comunidad y ponerlo al cuidado de una enfermera con conocimientos de medicina tradicional.
Indicó que el trámite para el reconocimiento del Récord Guinness está en curso y auguró prontas noticias. El español Salustiano Sánchez poseía el título, pero falleció el domingo.






