El Gobierno, con apoyo de organizaciones internacionales como la FAO, logró desechar 25 toneladas de plaguicidas obsoletos, altamente riesgosos para la salud, informó el Viceministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario.
“Uno de los problemas que enfrenta Bolivia es la existencia de plaguicidas obsoletos y de material contaminado distribuido en todo el territorio nacional”, admitió un comunicado de ese despacho.
“La inversión ejecutada haciende a 2 millones de bolivianos que fueron invertidos en dos años. Estos plaguicidas son productos químicos que han sido prohibidos por su deterioro y fueron enviados para su eliminación a Polonia con un precio aproximado de 4.000 $us/TN.” dijo el viceministro Víctor Hugo Vásquez. La eliminación de los plaguicidas obsoletos se realizó mediante una empresa especializada y seleccionada, explicó un boletín institucional.
Entre los productos inventariados se encuentran algunos plaguicidas, tales como el DDT, mirex y otros extremadamente peligrosos para la salud y que son ilegalmente comercializados en el territorio nacional.
Esos químicos tienen efectos cancerígenos, intoxicantes, de malformaciones congénitas e incluso abortos espontáneos, y en el suelo afectado provoca la eliminación total de la fertilidad y la resistencia en plagas.
El viceministerio indica que “espera trabajar en la gestión de plaguicidas y la sensibilización de los sectores involucrados en la temática, para de esta manera reducir sus impactos y evitar futuras acumulaciones de estos productos en desuso y que representan un riesgo para la población boliviana y el medio ambiente”. El proyecto de eliminación se denomina TCP/BOL/3402 de “Asistencia Técnica para el Mejoramiento de la Gestión de Plaguicidas Obsoletos”, que incluía tres componentes.






