A dos días del sismo registrado en la provincia Cordillera, de Santa Cruz, el número de familias y casas afectadas sube. El municipio de Cabezas se declaró en emergencia para recibir ayuda de la Gobernación. Las familias damnificadas siguen en carpas.
Con el pasar de las horas y la llovizna persistente que cae en el municipio de Cabezas, desde el miércoles, crece la cifra de las viviendas dañadas y con ello el drama de las familias aterrorizadas por el movimiento telúrico registrado el martes y la madrugada del miércoles, en una escala de cinco grados en la escala de Richter.
Las evaluaciones preliminares realizadas por la Alcaldía de Cabezas revelan que el 90% de las viviendas de la comunidad de Cotoca, situada a 120 kilómetros al sur de Santa Cruz, sufrieron rajaduras y fisuras en las paredes y parte del techo.
“De las 68 casas, 61 que representan el 90 % de las construcciones habitacionales del pueblo Guaraní, en la comunidad Cotoca, están dañadas y no pueden ser habitadas por temor a que se deslicen”, afirmó Rodolfo Vallejos, alcalde del municipio de Cabezas.
La autoridad edil dijo a La Razón que hasta el momento (ayer) se tenía cuantificado al menos 100 casas con fisuras y rajaduras en cuatro comunidades, y no descarta que la cifra se duplique en las próximas horas, pues las lluvias continúan y esto genera el debilitamiento del cimiento de las construcciones hechas a base de barro y tabique.
De acuerdo con las evaluaciones de los técnicos de la comuna de Cabezas, a la fecha se identificaron 61 inmuebles dañados en Cotoca, 18 en Tantamí y el resto estarían distribuidas entre Lacuta y Yetendendá.
El capitán grande del pueblo Guaraní en la comunidad Cotoca, Antoliano Potiz, indicó que las familias afectadas están viviendo en los campamentos instalados por la Gobernación y la Alcaldía de Cabezas. “Armamos las carpas en medio del campo deportivo de la zona a fin de prevenir un nuevo movimiento telúrico”.
Hasta ayer instalaron diez carpas para cobijar de la lluvia a las familias damnificadas. Vallejos informó que se declaró la emergencia municipal a fin de acceder a fondos económicos. “Esto nos permitirá desembolsar los recursos para instalar albergues y dotar de alimentación a las víctimas”. El director de Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), Enrique Bruno, declaró que una comisión técnica evalúa los daños en la zona.






