La Federación de Choferes San Cristóbal de Oruro, tras una larga reunión con la alcaldesa, Rossío Pimentel, por segunda vez se negó a firmar un acta de compromiso. Argumentó que en el documento no se incluyó el incremento de pasajes de micros y minibuses.
La autoridad se comprometió a entregar, hasta el 15 de diciembre, los estudios socioeconómicos para determinar el costo real del servicio de transporte urbano.
Una norma municipal determinó que los pasajes en el transporte urbano sean de 1,20 y 1,00 boliviano para minibuses y micros, respectivamente. Pero los choferes demandan que suban a 1,50 y 1,30 bolivianos. Para los dirigentes de los transportistas, la ordenanza que fija las tarifas del servicio es ilegal y no será acatada.






