Parte del techo del mercado de Colcapirhua se vino abajo luego de una fuerte lluvia que cayó la madrugada de ayer; la estructura de policarbonato y fierro cedió por deficiencias, según autoridades y dirigentes vecinales, quienes coincidieron en que exigirán una auditoria a la obra que fue construida con recursos del Programa Bolivia cambia Evo cumple.
El incidente se registró la madrugada del miércoles. El alcalde de Colcapirhua, Milton Garabito, explicó que el techo de la obra de ampliación del Mercado Central mostró falencias en el empotramiento y “con una pequeña lluvia se vino abajo porque habían problemas en el anclaje de las columnas”.
La obra estuvo a cargo de la constructora Canseco y tiene un costo superior a los tres millones de bolivianos. Debía ser entregada en octubre pero no fue concluida; no fue recibida por autoridades ediles que observaron “varias deficiencias”, explicó Garabito.
Informó que la senadora Julia Torrico tenía a cargo la administración del proyecto y que la Alcaldía observó que faltaban trabajos, mientras que otros se hicieron de manera apresurada para hacer efectiva la entrega. “Hemos hecho la advertencia de que era demasiada forzada la entrega, por presiones sociales incluso”, afirmó.
Según la autoridad, como fiscalizadores, realizaron un informe que debía ser entregado hoy a las instancias correspondientes, entre estas a la Unidad de Proyecto del Programa Evo Cumple, documento en el que “se informaba del no cumplimiento de las especificaciones”.
Todas las observaciones apuntaron a la estructura del techo. “No están resueltos correctamente los nodos, no están acabados los empotres, los empalmes, además hay otras obras menores que se observaron”, detalló y anunció que se solicitará una auditoria técnica.
La medida fue apoyada por Miguel Calle, dirigente de la OTB Central, que reclamó por las deficiencias en la obra. “Vamos a pedir una auditoria técnica para que den con los responsables de esta mala obra que pudo ocasionar la muerte de vecinos y comerciantes”, dijo y explicó que una parte de la infraestructura ya es usada por los gremiales, a pesar de no haber sido entregada.






