El 11 de enero se cumplió un año desde el asesinato, en el barrio de Cupilupaca, de Loui Oporto Almaraz, de 34 años. Su familia informó que el proceso aún no pasó a la fase del juicio oral de dos de los amigos de la víctima, acusados por el crimen.
“La primera fase de la investigación concluyó. Estamos esperando que se designe al juez que va a atender el juicio oral y contradictorio; seguramente (éste) va a designar a jueces ciudadanos para que ya se pueda pasar a la fase del juicio propiamente dicho”, explicó ayer su padre, Luis Oporto.
El joven fue asesinado con más de 20 puñaladas en 2013. Luego de nueve días, su cadáver fue encontrado enterrado en el piso de uno de los cuartos de su mejor amigo, Humberto Parra Pati; el olor a putrefacción lo delató y él confesó el crimen. Ese día el joven fue al encuentro de Parra para dejar el adelanto de $us 4.500 del contrato anticrético del departamento que ambos iban a compartir. Se trataba de una celada. David Bustos, otro amigo de la víctima, también es procesado. Ambos guardan detención preventiva en la cárcel de San Pedro y de Chonchocoro .
En dos oportunidades, Bustos intentó obtener la detención domiciliaria, pero su petición fue desestimada por un juez. Parra se declaró autor confeso y está esperando el juicio final, dijo Oporto.
“Que comience la segunda fase del proceso, para concluir esta vía crucis. Recordamos a nuestro hijo cada semana, el daño a la familia permanece como una herida que no se cierra”, señaló. Este domingo se celebrará una misa por Loui en la iglesia La Merced.






