Un operativo de fumigación empezó ayer dentro de las carpas-albergue en Beni para eliminar al mosquito transmisor del dengue; mientras, los damnificados exigen la presencia de equipos médicos ante la amenaza de enfermedades respiratorias agudas y diarreicas.
Al menos ocho campamentos fueron levantados en la periferia para albergar a las víctimas de las inundaciones por efecto de lluvias y desborde de ríos en Trinidad, capital de uno de los departamentos más castigado por el temporal.
El responsable de la Brigada 1 de Fumigación, Ramiro Quiroga, explicó que el objetivo es eliminar al mosquito transmisor Aedes aegypti, que puede propagar fácilmente la enfermedad en lugares o ambientes en los que se concentra una gran cantidad de personas, como los albergues.
En el Ministerio de Salud informaron el 6 de febrero sobre el despliegue de 61 brigadas médicas a Beni, ante el posible brote de enfermedades como el dengue, fiebre hemorrágica, diarreas y resfríos.
“No tenemos ayuda. No nos han visitado médicos y los niños tienen problemas de diarrea por el agua contaminada que toman”, relató ayer a este medio Espíritu Vela, una de las damnificadas de Villa Corina. En el campo ferial universitario Luis Zambrano Ibáñez el pedido es similar. “Nos han dicho que iban a estar acá, pero no hay nada. Mi hijo tiene resfrío, otros niños diarrea y la mayoría sigue caminando en medio del agua”, afirmó Guillermina Santos, una refugiada en el lugar.
Las lluvias pusieron en riesgo el cinturón de seguridad elevado en Trinidad. Al menos ocho kilómetros a la redonda se encuentran inundados. En vías como Trinidad-Loreto, la plataforma quedó dos metros bajo el agua y la Laguna Suárez, sitio turístico, incrementó su caudal e inundó todo el complejo hotelero del lugar. La fumigación en los albergues será cada cinco días, se informó.






