El municipio de Guayaramerín continúa inundado y el número de familias afectadas asciende a 3.000, de las cuales 1.250 pertenecen al área urbana, informó el alcalde José Guzmán. “Las aguas entraron al centro de la ciudad por el arroyo Siringos que cruza de manera diagonal el principal drenaje y las lluvias se están agravando ocasionando que el nivel suba siete centímetros por día”, explicó la autoridad.
Guzmán denunció que las casas que fueron evacuadas están siendo robadas por gente que navega en canoas para ingresar a las viviendas. Por ello se pidió la ayuda de la Policía Nacional y la Armada para controlar la situación.
Pero, el aspecto más preocupante para el Alcalde es la pérdida económica que está afectando al municipio. “Nosotros recibíamos 2.000 turistas por día y cada uno dejaba un ingreso de 300 dólares, por lo que estaríamos perdiendo 600.000 dólares cada día”, dijo.
En vista de estos desastres naturales, el Instituto Humanista para la Cooperación con los Países en Desarrollo (Hivos) y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (Ibce) realizaron ayer el foro “Innovaciones y mecanismos para enfrentar el cambio climático”. Los expertos explicaron que en Bolivia la temperatura aumentó 0,5°C desde los 60 y el panorama no cambiará si es que no se cambian las prácticas productivas de siembra.






