Ramiro M. L., de 30 años, fue aprehendido ayer por el asesinato de su hija de 11 meses. La nena tenía un severo trauma encéfalo craneano y múltiples fracturas; el hombre confesó que la estrelló contra el suelo para deshacerse de ella, aunque ahora lo niega.
El sospechoso tenía otra mujer y quería terminar su relación con su esposa. La tragedia se produjo el martes, cuando ella y su hijo de cinco años salieron a comprar pan a la tienda. Al retornar hallaron a la menor ensangrentada en la cama, mientras su progenitor la miraba sin prestarle auxilio.
Crimen. “En declaraciones ante el Ministerio Publico admitió que la golpeó contra el piso, la pequeña sangraba por la boca y la nariz, tenía el cráneo hundido y múltiples fracturas”, informó el mayor Alfredo Castedo, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de Sacaba
El hombre, tras su aprehensión, aseguró que no mató a la niña. “Se cayó de la cama por accidente, he tratado de levantarla y se ha caído de cabeza, por exigencia de la Policía me he inventado que la he golpeado, me dijeron que me iban a ayudar”, dijo. La distancia entre la cama y el piso es de 50 centímetros, por lo que la Policía duda que se hubiera provocado lesiones tan graves.






