Marcelo C., de 13 años, ingresó al domicilio de su vecino para robar comida, tenía hambre. Su padre le quemó las manos para castigarlo, el menor se encuentra hospitalizado en el Pabellón Quemados del hospital Viedma.
Óscar Romero, responsable de ese nosocomio, informó que el adolescente tiene quemaduras de segundo y tercer grado en manos y brazos.
El suceso ocurrió el fin de semana en el municipio de Pocona, a tres horas y 20 minutos de la capital cochabambina.
El menor “entró a una casa vecina a sacar alimentos para cocinar para él y sus hermanos. Los dueños de la vivienda lo denunciaron y el padre, para corregirlo, le prendió fuego”, explicó.
Según el parte policial, el progenitor echó alcohol a las manos del adolescente y le prendió fuego, las llamas llegaron hasta sus brazos. “La situación es delicada, necesitará varias cirugías y un proceso de rehabilitación prolongado, el costo también será elevado”, dijo el galeno.
Marcelo proviene de una familia que carece de recursos para pagar la rehabilitación. Por ello, el médico pidió apoyo a la población cochabambina.
Un grupo enardecido de pobladores de la comunidad de Tirani, en el municipio de Cochabamba, intentó linchar la madrugada de ayer a un muchacho de 17 años, quien se embriagó e ingresó a una vivienda.
El propietario lo sorprendió y convocó a los comunarios haciendo estallar petardos. El adolescente fue capturado, le ataron de pies y manos y le llevaron a la cancha, donde iban a apedrearlo. Sin embargo, la Policía logró rescatarlo, informó a la red Erbol el capitán Marcelo Becerra, vocero de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen. El muchacho fue aprehendido a la espera de que el propietario afectado presente una denuncia.






