Los médicos que atienden a las siamesas que nacieron el viernes en Santa Cruz aseguraron que cualquier intento de separación de Hanna y Taylor “es incompatible con su vida”, porque comparten órganos vitales como el corazón, hígado y los vasos sanguíneos.
Las niñas permanecen en terapia intensiva y están conectadas a un respirador artificial de alta frecuencia, porque la saturación de oxígeno es cada vez menos, informó el director de la maternidad Percy Boland, Fernando Saavedra.
En el nosocomio también se encuentra internada la progenitora, quien no sale de su asombro por lo sucedido. Saavedra ratificó que la esperanza de vida de las niñas es mínima, porque cuentan con un solo corazón, que a su vez presenta malformaciones, y arterias y venas que no están funcionando bien.
“Es imposible separar a las siamesas por los órganos que las unen, incluso el Gobierno ha ofrecido apoyo económico para enviarlas a un hospital fuera del país, pero creemos que sería innecesario, por las características de las recién nacidas”, indicó Saavedra.
El jefe de neonatología, Erwin Román, señaló que si las siamesas logran vivir tienen que estar juntas, porque no hay posibilidad alguna de su separación, debido a que comparten el corazón, uno de los órganos vitales del ser humano.






